Datos registrados por el Observatorio de Rayos Cósmicos de la Ciudad de México. Debido a la posición geográfica de la Ciudad de México, las partículas incidentes requieren más energía que zonas cercanas a los polos; de este modo, se requieren emisiones solares muy intensas para generar partículas que afecten el clima espacial. La curva púrpura representa el promedio de los datos registrados, las líneas discontinuas rojas representan la significancia de los datos (σ). Cuando se detecta un evento atribuido a los efectos de las emisiones solares en la Tierra, las cuentas de rayos cósmicos deben ser mayores a 3σ.
En la semana del 10 al 17 de marzo, el observatorio de rayos cósmicos de la Ciudad de México detectó dos incrementos significativos en las cuentas de rayos cósmicos galácticos. Debido a que no se registraron fulguraciones que aceleraran partículas, los incrementos fueron atribuidos a la tormenta geomagnética que afectó la zona ecuatorial desde el 6 de marzo. Los días 10 y 11 de marzo los incrementos fueron superiores a 3σ por una hora (marcados con un óvalo magenta) y coinciden con una caída en la intensidad del campo geomagnético que fue registrada por los índices Dst (marcado con un óvalo rojo en la gráfica superior) y kp. Esta caída en la intensidad permitió el ingreso de partículas a zonas ecuatoriales, las cuales pudieron generar afectaciones en el clima espacial.
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